Nosotros también podemos ayudar… pero de otra forma.
Tras sufrir en nuestras carnes el famoso decretazo del 5% nos pasa por la cabeza la lapidaria conclusión de que en España, cuando hay déficit público y necesidad de ahorro lo acabamos pagando los funcionarios. Tras leer el artículo de Spending Challenger en Entre sueños utópicos y visiones pesimistas y alimentar este artículo de las sabias palabras de Todos somos necesarios para mejorar la Administración pública me queda la siguiente reflexión:
Los empleados públicos podemos ayudar a mejorar la situación económica no solo con recortes en nuestras nóminas sino de una manera más participativa. La idea consiste en recabar ideas que permitan ayudar a recortar gastos y mejorar el déficit generado por la crísis. Esta idea es simple pero potencial ya que nosotros somos los que estamos en primera lìnea y conocemos bien donde se puede estar desperdiciando presupuestos y cómo subsanarlo con menos gastos. La forma de presentar las propuestas es simple, de forma anónima rellenando un simple formulario en la intranet. Este tipo de trabajo colaborativo debería ser una norma e incluso sería conveniente que una vez recogidas las propuestas y revisadas por el equipo de gobierno y sus asesores, se escogiesen las mejores ideas y se pusiesen en práctica y no solo eso, debería premiarse la mejor idea para consolidar este nuevo giro de participación colaborativa y a la vez incentivar la participación permitiendo al empleado público ayudar en la toma de decisiones.
Esta forma de trabajo debería de ser puesta en marcha YA en todas las administraciones públicas como habitual y fomentar la participación de los verdaderos actores de la administración: empleados públicos y ciudadanos. En el caso de los empleados públicos fomentaría la ilusión de aquellos que son proactivos y desean cambiar el status quo para que no lleguen a sufrir el Síndrome de Funcionario Quemado.